miércoles, 3 de febrero de 2010

Energía

Hoy tuve un día no descansado. Admito que me cuesta levantarme temprano y así mismo acostarme. En lo primero, lo logro mas no en lo segundo de ahí que compense con una que otra hora durante el día. Se podría decir que hago unas cinco a seis horas de sueño diario y estoy más que plácido vivir así.

Pasé esta mañana desayunando en La Palma con Gabucha. Toda una mañana. Luego, trabajo y de ahí el título de esta entrada, porque mis estudiantes me lo son. Hoy fue una tarde particularmente energizante (<- ¿con "z" o "s"?) porque prácticamente con mis estudiantes de séptimo nivel, Daniel y Andrés, pasamos hablando los primeros cuarenta minutos con la restrictiva al castellano en casi forma absoluta, y para sorpresa de ellos, fue muy gratificante.

Por mis alergias, hoy he pasado muy mal a punto de sentirme desmallar. No quise preocupar a mis estudiantes pero vi necesario advertirles en caso de un desplome y pude seguir las tres horas. Fue toda una jornada que hasta ahora me gratifica. Sigan adelante muchachos y estoy agradecido de enseñarles a ustedes. Gracias por la confianza depositada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario