Pasé esta mañana desayunando en La Palma con Gabucha. Toda una mañana. Luego, trabajo y de ahí el título de esta entrada, porque mis estudiantes me lo son. Hoy fue una tarde particularmente energizante (<- ¿con "z" o "s"?) porque prácticamente con mis estudiantes de séptimo nivel, Daniel y Andrés, pasamos hablando los primeros cuarenta minutos con la restrictiva al castellano en casi forma absoluta, y para sorpresa de ellos, fue muy gratificante.
Por mis alergias, hoy he pasado muy mal a punto de sentirme desmallar. No quise preocupar a mis estudiantes pero vi necesario advertirles en caso de un desplome y pude seguir las tres horas. Fue toda una jornada que hasta ahora me gratifica. Sigan adelante muchachos y estoy agradecido de enseñarles a ustedes. Gracias por la confianza depositada.
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