Tocan a la puerta... eran testigos de jehova. Y es que resulta amigo lector que yo soy ateo. Salí a recibirles y como siempre les atiendo bien, con buena cara, con amable saludo, incluso casi casi como para conversar. Creo que se llevan un gran balde de agua fría cuando les declino también gentilmente su oferta con un:
"no gracias, muy gentil pero... soy ATEO y no estoy interesado pero les deseo buen día y éxitos con su labor... gracias!"
Mi papá al ser abordados por ellas, como plan B, se declara también ATEO ferviente ... y huye!