
No me lo esperé para nada pero parece que -y sin quererme preocuparme para no empeorar la cosa- que la gastritis ha vuelto y no en forma callada sino con bombos y platillos. Espero que sea que estoy viviendo los síntomas del enamoramiento. No, ni de broma. Sólo me río de mi humor.
Por otro lado, el viaje que ayer hicimos a Playa fue genial. Espero volver a repetir más a menudo esta experiencia. Me gustó mucho.
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